Arriba   Abajo  

Los Congresos de las Naciones Unidas sobre la Prevención del Delito y Justicia Penal son unas de las conferencias periódicas más importantes de las Naciones Unidas y juegan un papel clave en la creación de estándares y normas internacionales para la prevención del delito y la justicia penal. Los Congresos reúnen a responsables de formular políticas y profesionales en el área de prevención del delito y justicia penal, al igual que a parlamentarios, conferenciantes expertos de círculos académicos, representantes de la sociedad civil y medios de comunicación.

 

Los esfuerzos de la comunidad internacional para crear estándares, normas y pautas en justicia penal tienen precedentes. Una de las primeras formas de cooperación entre Estados soberanos en el refuerzo de la ley, involucraba esfuerzos para controlar la piratería en alta mar, pero esas medidas se veían mermadas en algunos países con la práctica de contratar corsarios independientes para acosar a sus rivales.

 

En el siglo XIX, fuerzas policiales a gran escala, sistemas de tribunales y prisiones comienzan a surgir en grandes ciudades; estudios sobre los motivos del delito concentran su atención en el campo de la criminología. Una serie de conferencias en Europa, de las cuales la más notable fue el Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Delito, que tuvo lugar en Londres en 1872, puso en contacto a expertos y profesionales de varios países. Los temas más importantes bajo consideración, incluían la correcta gestión de prisiones, alternativas posibles al encarcelamiento, modelos de rehabilitación de convictos, tratamiento de delincuentes juveniles y tratados de extradición.

 

En la clausura del Congreso Internacional de Londres, la Comisión Internacional de Cárceles se formó para recoger estadísticas penitenciarias, estimular la reforma penal y convenir conferencias internacionales adicionales. La Comisión, que más tarde se afiliaría a la Asamblea de las Naciones, convocó tres conferencias en capitales europeas del 1925 al 1935. En la última de esas conferencias, la Comisión Internacional de Cárceles pasó a denominarse Comisión Internacional Penal y Penitenciaria.

 

Siguiendo a la disolución de la Comisión Internacional Penal y Penitenciaria, sus funciones y archivos fueron incorporados en las operaciones de la nueva Organización. La Asamblea General, en su reolución 415 (V) de 1 de diciembre de 1950, aprobó un plan referente a la transferencia de funciones de la Comisión a las Naciones Unidas, incluyendo la convocatoria de congresos internacionales cada cinco años.

 

1955: el Primer Congreso

 

El Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente, que tuvo lugar en Ginebra del 22 de agosto al 3 de septiembre de 1955, se preocupó fundamentalmente del tratamiento de delincuentes juveniles y reclusos. El número de delincuentes juveniles y reclusos había aumentado dramáticamente en la Europa de la posguerra. El Primer Congreso consideró la posibilidad de crear instituciones penales y correccionales “abiertas”, así como la selección y formación del personal penitenciario y la utilización adecuada del trabajo penitenciario. Fue atendido por 512 personas de 61 países y 3 territorios, observadores y representantes de numerosas organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales y 235 participantes individuales. El Primer Congreso aprobó un conjunto de reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos, basadas en actualizaciones de estándares de la Comisión Internacional Penal y Penitenciaria apoyados por la Sociedad de las Naciones. Las reglas mínimas fueron más tarde aprobadas por el Consejo Económico y Social en su resolución 663 C (XXIV) de 31 de julio de 1957 y ampliadas por el Consejo con su resolución 2076 (LXII) de 13 de mayo de 1977, llegando a ser el prototipo para modelos internacionales, estándares, normas y directrices para la administración de la justicia penal.

 

1960: el Segundo Congreso

 

El crimen, originado por los cambios sociales que acompañaban el rápido desarrollo económico, incluyendo la delincuencia juvenil, fue el centro de atención del Segundo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente, que tuvo lugar en Londres del 8 al 19 de agosto de 1960. El total de temas a tratar fue más extenso que en el Primer Congreso; los temas incluían: (a) servicios especiales de policía para la prevención de la delincuencia de menores; (b) el impacto de los medios de comunicación en las conductas antisociales de los menores de edad; (c) la función de la planificación nacional en la prevención del delito; (d) cuestiones referentes a penas cortas privativas de libertad y el trabajo penitenciario; y (e) la transición a la vida comunitaria de los presos ´liberados’.

 

1965: el Tercer Congreso

 

Países del Tercer Mundo de reciente independencia asistieron por primera vez en gran número al Tercer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente, que tuvo lugar en Estocolmo del 9 al 18 de Agosto de 1965. Representantes de 74 Gobiernos participantes y otros participantes, en total más de 1.000, centraron su atención en: (a) asistencia técnica en el ámbito de la prevención del delito y la justicia penal; (b) investigaciones criminológicas para la prevención del delito y para la formación profesional; y (c) la recomendación de la contratación de observadores regionales por parte de las Naciones Unidas. El Tercer Congreso también desarrolló normas para: (a) la relación entre cambio social y criminalidad; (b) acción preventiva del delito en la comunidad; (c) medidas de lucha contra la reincidencia; (d) políticas de libertad condicional; y (e) medidas especiales de prevención y de tratamiento para los menores y los adultos jóvenes.

 

1970: el Cuarto Congreso

 

El Cuarto Congreso de Las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, que tuvo lugar en Kyoto, Japón, del 17 al 26 de agosto de 1970, fue el Primer Congreso que tuvo lugar fuera de Europa. “Delito y Desarrollo” fue el tema general, y se dio un énfasis especial a: (a) incorporación de políticas de prevención dentro de la planificación del desarrollo; (b) organización de la investigación para la formulación de políticas en materias de defensa social; y (c) participación pública en la prevención del delito.

El Cuarto Congreso también discutió nación por nación la implementación de reglas mínimas estándar para el tratamiento de los reclusos. La mayoría de los Estados Miembros encontró que las Reglas Mínimas Estándar han contribuido a mejorar los derechos humanos básicos de millones de reclusos.

 

1975: el Quinto Congreso

 

“Prevención del delito y control, reto del último cuarto del siglo” fue el tema del Quinto Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente, que tuvo lugar en Ginebra del 1 al 12 de septiembre de 1975. Casi 1.000 representantes de 101 países y numerosas organizaciones discutieron, por primera vez, el concepto de delincuencia como negocio y estudiaron la formas cambiantes y las dimensiones de la delincuencia y violencia nacional e internacional, incluyendo el papel del crimen organizado aparentemente una forma de negocio legitimada, la delincuencia originada por el abuso de las drogas y el alcohol, y terrorismo. El Quinto Congreso adoptó recomendaciones sobre: el abuso del poder económico; tráfico de drogas; terrorismo; robo y destrucción de propiedades culturales; violencia interpersonal; y cambios en las expectaciones de la actuación policial.

Como recomendación del Quinto Congreso, la Asamblea General, en su resolución 3452 (XXX) de 9 de diciembre de 1975, adoptó la Declaración sobre la protección de todas las personas contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes. En su resolución 39/46 de 10 de diciembre de 1984, la Asamblea, basándose en su resolución 32/62 de 8 de diciembre de 1977, en la que solicitaba a la Comisión de Derechos Humanos redactar, basándose en los principios representados en la Declaración, un borrador de convención contra la tortura y cualquier tratamiento o castigo cruel, inhumano o degradante, adopta la Convención contra la tortura y cualquier tratamiento o castigo cruel, inhumano o degradante. La Convención que entró en vigor el 26 de junio de 1987, obliga a los estados partes del mismo declarar la tortura como delito, perseguir el delito y castigar a aquellos declarados culpables.

 

1980: el Sexto Congreso

 

El Sexto Congreso de las Naciones Unidas sobre prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente tuvo lugar en Caracas del 25 de agosto al 5 de septiembre de 1980. Fue la primera vez que el Congreso tenía lugar en un país en desarrollo. El Sexto Congreso fue presentado con la primera encuesta detallada de las Naciones Unidas sobre delincuencia en todo el mundo, basado en la información recibida por 65 países miembros. El estudio revelaba que la mayoría de países desarrollados y en vías de desarrollo estaban viviendo una escalación en la violencia y la delincuencia, que la delincuencia estaba tomando nuevas formas y dimensiones y que las medidas tradicionales de prevención de la delincuencia y el control no eran capaces de ocuparse de la situación.

“La prevención del delito y la calidad de vida” fue el tema principal del Sexto Congreso. Normas y directrices de las Naciones Unidas fueron reconocidas como herramientas importantes de los Gobiernos para usar en el tratamiento efectivo contra el delito, respetando a la vez los derechos humanos. La justicia juvenil fue situada en el contexto de justicia social protectora para todos los niños, y el delito fue examinado en relación al abuso de poder.

La Declaración de Caracas fue adoptada en el Sexto Congreso y respaldada por la Asamblea General en su resolución 35/171 de 15 de diciembre de 1980. De este modo, el Sexto Congreso fue el primero en reconocer que los programas de prevención del delito tienen que estar basados en las circunstancias sociales, culturales, políticas y económicas de los países y forman parte del proceso del plan de desarrollo. La Declaración de Caracas contenía recomendaciones para reglas mínimas estándar para justicia de menores, participación pública en la prevención del delito, estadísticas mejoradas y la erradicación de ejecuciones extralegales.

 

1985: el Séptimo Congreso

 

El tema del Séptimo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente, que tuvo lugar en Milán del 26 de agosto al 6 de septiembre de 1985, fue “Prevención del delito para la libertad, la justicia, la paz y el desarrollo”. El Séptimo Congreso adoptó el Plan de Acción de Milán, que fue posteriormente aprobado por la Asamblea General en su resolución 40/32 de 29 de noviembre de 1985. El Plan de Acción de Milán delineaba un programa mundial de prevención del delito y justicia penal, en áreas prioritarias como tráfico de drogas ilícitas, delincuencia organizada transnacional y terrorismo, haciendo énfasis en la necesidad de la investigación orientada a la acción y suministrando asistencia técnica a países en desarrollo. 22. El Séptimo Congreso adoptó o recomendó la adopción por parte de la Asamblea General, otros instrumentos que sentaron los estándares básicos para la reforma de la justicia penal:

(a) Las reglas mínimas de las Naciones Unidas Para la administración de la justicia de menores (las Reglas de Beijing), adoptadas por la Asamblea en su resolución 40/33 de 29 noviembre de 1985;

(b) La Declaración sobre los principios fundamentales de justicia para las víctimas de delitos y del abuso de poder, adoptada por la Asamblea en su resolución 40/34 de 29 de noviembre de 1985;

(c) Los Principios Básicos relativos a la Independencia de la Judicatura;

(d) El Acuerdo Modelo sobre el Translado de Reclusos Extranjeros (primer modelo de tratado bilateral) y Recomendaciones en el tratamiento de éstos.

 

1990: el Octavo Congreso

 

El Octavo Congreso de las Naciones Unidas sobre la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente tuvo lugar en La Habana del 27 de agosto al 7 de septiembre de 1990. Más de 1.400 participantes de 127 países discutieron, entre otros: robo de tesoros arqueológicos; el vertido de residuos peligrosos en los océanos; y el creciente comercio internacional de drogas ilícitas y la conexión letal entre el abuso de las drogas y el SIDA, al igual que el predominio de ambos en la población de las cárceles.

El Octavo Congreso difundió información sobre: redes computarizadas de justicia penal; claúsulas para conseguir los procedimientos financieros del crimen organizado y el análisis de los registros bancarios; y el creciente relación entre el control del delito y el desarrollo socioeconómico.

El Octavo Congreso también analizó: el desarrollo de la prevención del delito basada en la comunidad; y alternativas no custodiadas a la prisión. El Congreso también adoptó o recomendó para la adopción por parte de la Asamblea General más instrumentos internacionales que combinen todos los congresos precedentes.

Adicionalmente, el Octavo Congreso adoptó o recomendó para la adopción por la Asamblea General cinco modelos de borrador de acuerdos bilaterales para orientar a los Gobiernos en sus negociaciones: el Tratado modelo de extradición (resoluciones de la Asambles 45/116, anexo, y 52/88, anexo), el Tratado modelo de asistencia recíproca en asuntos penales (resoluciones de la Asamblea 45/117, anexo, y 53/112, anexo), el Tratado modelo sobre la remisión del proceso en material penal (resolución de la Asamblea 45/118, anexo), el Tratado modelo sobre el traspaso de la vigilancia de los delincuentes bajo condena condicional o en libertad condicional (resolución de la Asamblea 45/119, anexo) y el Tratado modelo para la prevención de delitos contra la herencia cultural de las personas en forma de propiedad variable.

El Octavo Congreso adoptó la resolución sobre la corrupción en los gobiernos, que recomienda el desarrollo de lo que más tarde sería el Código Internacional de Conducta de Oficiales Públicos, adoptado por la Asamblea General en la resolución 51/59 de 12 de diciembre de 1996. El Congreso también adoptó resoluciones en crimen organizado, en la prevención y control del crimen organizado y en actividades criminales de terrorismo.

Además, el Octavo Congreso adoptó una resolución en delitos informáticos, en la cual llamó a los Estados Miembros a considerar un número de medidas, incluyendo la mejora de la seguridad informática y las medidas de prevención, teniendo en cuenta los problemas relativos a la protección de la privacidad, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales y mecanismos reguladores relacionados con el uso informático.

 

1995: el Noveno Congreso

 

El Noveno Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente tuvo lugar en El Cairo del 29 de abril al 8 de mayo de 1995. El Noveno Congreso desarrolló además el portafolio de acción de las Naciones Unidas para la prevención del delito y justicia penal. Liderando la agenda estaban planes para combatir los sindicatos delictivos transnacionales y el delito económico a través de cooperación internacional más sólida y asistencia técnica práctica para mejorar el imperio de la ley, al igual que las medidas contra el blanqueo de dinero.

Las discusiones del Noveno Congreso se centraron en la búsqueda de nuevos conceptos y problemas en las áreas de: crímenes contra el medio ambiente; justicia penal y sistemas de policía; y estrategias a usar en contra de delincuencia violenta, delito en zonas urbanas, delincuencia juvenil y violencia contra la mujer.

Las reflexiones del Noveno Congreso sobre el crimen organizado, se beneficiaron de los éxitos de otras dos reuniones que tuvieron lugar en 1994: la Conferencia Internacional de prevención y control del blaqueo de dinero y el uso de beneficios obtenidos con el delito: un Acercamiento Global, que tuvo lugar en Courmayeur, Italia, del 18 al 20 de junio de 1994 (E/CONF.88/7); y la Conferencia Ministerial Mundial sobre el delito organizado transnacional, que tuvo lugar en Nápoles, Italia, del 21 al 23 de noviembre de 1994 (A/49/748). Los seminarios que tuvieron lugar durante el Noveno Congreso fueron una parte integral de sus actas. Se discutió sobre estrategias nacionales para combatir formas específicas de delitos y se hicieron recomendaciones para mejorar la respuesta internacional a esas formas de delitos. Los seminarios de manifestación e investigación fueron iniciados para facilitar una acción más efectiva en la prevención del delito y del abuso, al igual que una reforma mundial de justicia penal. Estos seminarios proporcionaron plataformas únicas en las que se podía discutir sobre las lecciones aprendidas y sobre medidas efectivas para confrontar problemas específicos en relación a los temas centrales del Noveno Congreso. Representantes de Gobiernos, organizaciones intergubernamentales, organizaciones no gubernamentales e instituciones científicas que asistían al 9° Congreso fueron invitados a participar en los seminarios y hacer presentaciones. De cada seminario se preparó un ducumento de posiciones que serviría de fondo para la discusión. Participantes fueron invitados a compartir sus experiencias y a presentar información sobre proyectos existentes o posibles orientados en la investigación, programas u otras medidas que han sido efectivas o innovadoras en relación a las metas específicas y objetivos de los seminarios. Particular énfasis se dio a aquellas iniciativas que mejoraban o tenían el potencial de mejorar, cooperación técnica bilateral y multilateral y la transferencia de conocimientos y tecnología.

 

2000: el Décimo Congreso

 

El Décimo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente tuvo lugar en Viena del 10 al 17 de abril de 2000. El tema del Décimo Congreso fue “La delincuencia y la justicia: frente a los retos del siglo XXI”. Cientos de representantes de Gobiernos, conferenciantes expertos de círculos académicos y organizaciones no gubernamentales participaron en el Décimo Congreso. El Décimo Congreso discutió sobre:

(a) Promoción del imperio de la ley y el fortalecimiento del sistema de justicia penal;

(b) Cooperación internacional en la lucha contra la delincuencia organizada transnacional: el nuevo reto del siglo XXI;

(c) Prevención efectiva del delito: adaptación a las nuevas situaciones;

(d) Delincuentes y víctimas: responsabilidad e imparcialidad en el proceso de justicia.

Tuvieron lugar 38 seminarios adicionales en los cuales se trataron los siguientes temas:

(a) Luchar contra la corrupción;

(b) Delitos relacionados con las redes informáticas;

(c) Participación de la comunidad en la prevención de la delincuencia;

(d) La mujer en el sistema de justicia penal.

En el Décimo Congreso, representantes de 119 países, incluyendo 76 ministros y otros altos cargos, decidieron tomar acciones concretas efectivas para combatir el problema de la delincuencia mundial, en particular, la peor forma de delincuencia organizada. Durante la parte central del Décimo Congreso, se adoptó la Declaración de Viena sobre la delincuencia y la justicia: frente a los retos del siglo XXI (resolución de la Asamblea General 55/59, anexo). En la Declaración de Viena, los Estados Miembros crearon una agenda internacional en prevención del delito y justicia penal en los comienzos del nuevo milenio. La Declaración de Viena capta la esencia del trabajo llevado a cabo durante muchos años y crea un compromiso específico que debe reflejar la visión del trabajo futuro del Programa de las Naciones Unidas sobre prevención del delito y justicia penal y los Gobiernos. Más concretamente, los Estados Miembros se comprometen a tomar medidas resolutas y rápidas para combatir: terrorismo, tráfico de personas, comercio ilegal de armas, tráfico de emigrantes y blanqueo de dinero.

 

2005: el 11° Congreso – Bangkok

 

El 11° Congreso fue convocado en un periodo transcendental en la historia de los programas de Prevención del Delito y Justicia Penal de la Naciones Unidas. La comunidad internacional fue testigo de la entrada en vigor de más instrumentos internacionales, concretamente, la Convención de las Naciones Unidas contra el Crimen Organizado Transnacional y dos de su protocolos adicionales (el Protocolo para prevenir, suprimir y castigar el trata de personas, especialmente mujeres y niños y el Protocolo contra el tráfico de emigrantes por tierra, mar y aire, complementando la Convención). En los meses siguientes al 11° Congreso, el Tercer Protocolo suplementario contra la fabricación y comercialización ilegal de armas de fuego, sus partes, componentes y munición y la Convención contra la corrupción, recibieron el número de votos necesarios y entraron en vigor.

 

2010: el 12° Congreso , Salvador, Brasil

 

El 12° Congreso coincidió con la celebración del 55 Aniversario de los Congresos de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal. Los temas del 12° Congreso se centraron en: niños, jóvenes y delincuencia, tráfico de emigrantes, trata de personas, blanqueo de dinero y delitos cibernéticos. Ofreció una oportunidad única para estimular el debate a fondo y propuestas de medidas a lo largo de tres vertientes principales, para lo cual fue necesario:

• Establecer firmemente el sistema de justicia penal como pilar central del sistema del Estado de Derecho.

• Destacar el papel fundamental del Sistema de justicia penal en el desarrollo.

• Subrayar la necesidad de un enfoque holístico respecto a la reforma del sistema judicial penal con objeto de reforzar la capacidad de los sistemas de justicia penal en la lucha contra el delito.

Tuvieron lugar 4 reuniones regionales preparatorias (en Latinoamérica y el Caribe, Oriente Medio, Asia y el Pacífico y África), que proporcionaron una plataforma desde la que discutir los temas surgidos en el 12° Congreso desde una perspectiva regional. En las reuniones regionales preparatorias, los participantes sacaron a la luz problemas especiales y preocupaciones, al igual que experiencias exitosas y estrategias prometedoras para llegar a ellos.

Los temas de la Conferencia incluían ocho artículos que trataban los siguientes temas:

1 . Los niños, los jóvenes y la delincuencia

2 . Terrorismo

3 . Prevención del delito

4 . Tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas.

5 . Blanqueo de dinero

6 . Delito cibernético

7 . Cooperación Internacional en la lucha contra la delincuencia .

8 . La Violencia contra los emigrantes y sus familias .

La Conferencia también incluyó cinco seminarios centrados en lo siguiente:

1 . Educación en materia de justicia penal internacional para el Estado de Derecho .

2 . Estudio de las mejores prácticas de las Naciones Unidas y de otras instituciones en cuanto al tratamiento de los reclusos en el sistema de justicia penal;

3 . Enfoques prácticos para prevenir la delincuencia urbana.

4 . Vínculos existentes entre el tráfico de drogas y otras formas de delincuencia organizada.

5 . Estrategias y mejores prácticas para prevenir el hacinamiento en instituciones penitenciarias .

 

Arriba   Abajo